Tesla sorprendió al mercado con sus ganancias del primer trimestre y las acciones rebotaron: qué dijo Musk sobre el futuro de la compañía
Tesla
La automotriz eléctrica superó las estimaciones de Wall Street en ingresos y márgenes, pero advirtió que el flujo de caja será negativo por el resto del año. Robotaxis en Texas, el chip AI5 y un robot humanoide en el horizonte.
Tesla cerró el primer trimestre de 2026 con números que dejaron contentos a los inversores y callados a varios analistas que venían anticipando una decepción. La compañía de Elon Musk reportó ingresos de USD 22.390 millones contra los USD 22.080 millones que esperaba el consenso de Bloomberg, un crecimiento del 16% interanual. El EPS ajustado llegó a USD 0,41, por encima del USD 0,35 estimado. Y el margen bruto trepó al 21,7%, aplastando el 17,7% que proyectaba el mercado.
Las acciones subieron en el after market, aunque moderaron el entusiasmo inicial cuando el CFO Vaibhav Taneja confirmó que el gasto de capital para 2026 superará los USD 25.000 millones, lo que implica flujo de caja libre negativo para el resto del año. Tesla está apostando fuerte a su futuro y la factura es enorme.
El Robotaxi avanza — aunque con poca transparencia
La apuesta más importante de Tesla sigue siendo el servicio Robotaxi, y en el primer trimestre las millas recorridas casi se duplicaron. La compañía expandió el servicio a Dallas y Houston, donde opera de manera "no supervisada" —sin conductor de seguridad a bordo—, un salto significativo respecto al despliegue más limitado que tenía en Austin. Antes de esta expansión, el servicio solo existía en Austin y en el Área de la Bahía de San Francisco.
El dato que falta —y que Tesla se niega a dar— es cuántos vehículos hay en cada flota y cuántos operan sin supervisión. Esa opacidad es el principal punto de crítica de los analistas que siguen de cerca el negocio.
Chips, robots y una fábrica de semiconductores para 2029
Musk aprovechó la llamada de resultados para adelantar novedades en varios frentes. El chip AI5, destinado a futuros vehículos eléctricos y sistemas de entrenamiento masivo, completó su etapa final de diseño. Se producirá en Terafab, la futura planta de semiconductores de Tesla, aunque los analistas advierten que construir una "fab" propia es uno de los desafíos de ingeniería y financieros más ambiciosos que la compañía haya encarado. Las proyecciones internas apuntan a producir silicio recién para 2029.
En cuanto al robot Optimus, Musk anticipó que la versión V3 se presentará alrededor de julio o agosto, cerca del inicio de producción, y que el robot podría estar disponible fuera de Tesla "en algún momento del próximo año".
El negocio de los autos: sólido pero con matices
En el primer trimestre Tesla entregó 358.023 vehículos a nivel mundial, por debajo de los 364.645 esperados pero un 6,3% más que el año anterior. La caída respecto a las proyecciones se explica en parte por la transición al nuevo Modelo Y, que generó números inusualmente bajos en el mismo período del año pasado. Además, se rumorea que un modelo más accesible en precio podría sumarse próximamente al catálogo, lo que abriría un segmento de mercado que Tesla todavía no terminó de atacar.
El ángulo que Wall Street no dice
Tesla ya no es solo una automotriz. Es simultáneamente una empresa de inteligencia artificial, una compañía de chips, un negocio de movilidad autónoma y un fabricante de robots humanoides. Esa diversificación es su mayor fortaleza y su mayor riesgo al mismo tiempo: cada uno de esos frentes requiere inversión masiva, y todos están corriendo en paralelo. El flujo de caja negativo que se viene no es una señal de debilidad coyuntural; es el costo de apostar todo al mismo tiempo. Si la mitad de esas apuestas sale bien, Tesla redefine varias industrias. Si salen mal, la deuda va a pesar mucho.
DENARIO