El servicio de internet satelital Starlink, desarrollado por SpaceX y liderado por Elon Musk, volvió a modificar sus tarifas en Argentina desde abril de 2026. La actualización incluyó incrementos en los planes mensuales, aunque también una baja en el valor de algunos dispositivos, en un contexto de fuerte expansión en el interior del país.

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¿Cuánto cuesta Starlink en Argentina?

El plan Residencial Estándar pasó a costar alrededor de $65.000 mensuales, mientras que la versión Lite se ubica en torno a los $45.000. La compañía ya suma cientos de miles de usuarios en el país, principalmente en regiones rurales, turísticas o productivas donde la conectividad tradicional es limitada o inestable.

Este crecimiento responde a una demanda histórica de internet de calidad en zonas alejadas de los grandes centros urbanos, donde muchas familias, escuelas rurales y emprendimientos dependen de soluciones alternativas.

¿Qué incluye el kit y cuánto hay que invertir?

Para contratar el servicio es obligatorio comprar el kit oficial, que incluye la antena satelital, el router WiFi, la fuente de alimentación y el cableado necesario para la instalación. El equipo estándar tiene un valor desde $374.999, mientras que el modelo portátil Starlink Mini —pensado para uso móvil o trabajos en campo— ronda los $151.200 tras la última reducción.

Si se suma el costo del equipo más el abono mensual, la inversión inicial puede superar los $400.000, aunque en algunos comercios es posible financiar la compra en cuotas con tarjeta de crédito.

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¿Dónde funciona mejor y qué tener en cuenta?

El servicio suele ofrecer mejor rendimiento en zonas de baja densidad poblacional, con velocidades que pueden ubicarse entre 100 y 250 Mb/s y una latencia competitiva para videollamadas, streaming y trabajo remoto. En grandes ciudades pueden aparecer casos de saturación, especialmente en áreas con alta demanda.

También influyen factores como edificios altos, balcones cerrados o árboles que dificulten la vista directa al cielo, algo clave para la recepción de señal satelital.

En definitiva, Starlink no apunta a reemplazar la fibra óptica en los grandes centros urbanos, sino a cubrir un vacío estructural en el mapa de conectividad argentino, donde todavía existen amplias zonas sin acceso estable a internet.