La cadena de farmacias Dr. Ahorro confirmó este viernes el cierre total de sus sucursales en Argentina, poniendo fin a más de dos décadas de presencia en el mercado local. La decisión, según informó la propia empresa, responde a una profunda crisis financiera marcada por deudas millonarias, problemas de abastecimiento y la imposibilidad de concretar la venta de la firma.

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La compañía acumulaba pasivos por alrededor de 10 millones de dólares. De ese total, unos 5 millones correspondían a cargas sociales impagas y obligaciones laborales, mientras que otros 4 millones estaban vinculados a deudas con proveedores y laboratorios.

Falta de capital y mercado adverso

Fuentes cercanas a la empresa señalaron que en los últimos meses se intentó vender la operación en Argentina, pero las negociaciones no prosperaron en un escenario económico complejo, con caída del consumo y alta incertidumbre financiera.

Incluso se evaluó la posibilidad de desprenderse de sucursales de manera individual para reunir fondos y cancelar salarios adeudados, aunque esa alternativa tampoco logró avanzar.

La empresa reconoció que atraviesa un proceso concursal que limita su capacidad de afrontar compromisos salariales y comerciales.

Impacto en trabajadores y abastecimiento

El deterioro financiero tuvo consecuencias directas en las sucursales. En las últimas semanas, los clientes ya advertían góndolas semivacías y faltantes de medicamentos, producto de la falta de pago a proveedores.

En paralelo, trabajadores denunciaron despidos masivos, pago fragmentado de salarios y falta de aportes previsionales. A través de un comunicado interno, la firma informó que los locales permanecerán “cerrados hasta nuevo aviso” y que solo se abonará un porcentaje de los sueldos pendientes.

El cierre deja en incertidumbre a decenas de empleados en distintas provincias.

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Un modelo orientado a medicamentos económicos

Dr. Ahorro desembarcó en Argentina en 2002 con un modelo enfocado en medicamentos de bajo costo y venta libre, apuntando principalmente a personas sin cobertura médica. A diferencia de otras cadenas, no trabajaba con obras sociales ni prepagas, lo que le permitía ofrecer precios más accesibles en determinados productos.

Este esquema le permitió crecer en zonas urbanas estratégicas, con presencia en Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Salta y Mendoza, entre otras plazas.

En Mendoza, contaba con dos sucursales en puntos céntricos: Patricias Mendocinas y General Paz, y en la intersección de avenida Godoy Cruz y San Martín.

Contexto del sector farmacéutico en Argentina

El cierre de la cadena se da en un contexto complejo para el rubro farmacéutico, marcado por inflación, suba de costos logísticos, presión impositiva y caída del poder adquisitivo. Si bien la demanda de medicamentos suele ser relativamente estable, el consumo de productos de venta libre y accesorios sí se vio afectado en el último año.

Además, la competencia con grandes cadenas nacionales y farmacias de barrio consolidadas habría reducido el margen operativo de la firma.

Qué pasará ahora

Por el momento, no hay precisiones sobre una eventual reapertura ni sobre la continuidad de la marca bajo otro operador. Tampoco se confirmó si el proceso concursal derivará en quiebra formal.

El cierre de Dr. Ahorro marca el retiro de otra empresa extranjera del mercado argentino en un escenario económico desafiante, y reabre el debate sobre la sustentabilidad de modelos de negocio basados exclusivamente en volumen y precios bajos en contextos de alta volatilidad.

Mientras tanto, empleados y proveedores aguardan definiciones sobre el futuro inmediato de la compañía y la cancelación de las deudas pendientes.