Hantavirus: claves para prevenir contagios en el hogar y proteger a la familia
La vía más frecuente de infección es la inhalación de partículas virales suspendidas en el aire.
Mantener la limpieza, evitar la presencia de roedores y ventilar correctamente los ambientes son medidas fundamentales para reducir el riesgo de infección.
El hantavirus es una enfermedad viral que se transmite principalmente a través de roedores silvestres infectados. Se trata de una zoonosis que, si bien no es nueva en la Argentina, genera preocupación cada año en distintas provincias por su potencial gravedad.
Según información oficial del Ministerio de Salud de la Nación, los roedores actúan como reservorios naturales del virus. Aunque no presentan síntomas, eliminan el patógeno mediante la orina, la saliva y las heces, lo que convierte a estos desechos en la principal fuente de contagio.
Cómo se transmite el hantavirus
La vía más frecuente de infección es la inhalación de partículas virales suspendidas en el aire. Esto ocurre cuando se remueven ambientes cerrados —como galpones, depósitos o viviendas deshabitadas— donde hubo presencia de roedores.
Las situaciones de mayor riesgo incluyen:
- Zonas rurales, silvestres y periurbanas.
- Limpieza de galpones, cobertizos o viviendas cerradas por largo tiempo.
- Actividades laborales o recreativas en el campo.
- Contacto directo con excrementos o roedores muertos.
En algunos brotes registrados en el país también se documentó transmisión de persona a persona, aunque es menos frecuente. Además, pueden existir contagios por mordeduras o por contacto de secreciones con mucosas (ojos, nariz o boca).
Síntomas: cuándo consultar de inmediato
El cuadro clínico puede comenzar con síntomas similares a una gripe común, lo que muchas veces dificulta el diagnóstico temprano. Sin embargo, la evolución puede ser rápida y grave.
Entre los signos iniciales se encuentran:
- Fiebre superior a 38°C.
- Dolores musculares intensos.
- Escalofríos y cefalea.
- Náuseas, vómitos o diarrea.
- Dolor abdominal.
En los casos más severos puede desarrollarse el llamado síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), que provoca insuficiencia respiratoria aguda y compromiso cardíaco. La consulta médica precoz es determinante para mejorar el pronóstico.
Medidas de prevención en el hogar
La prevención es la herramienta más eficaz para evitar contagios. Las recomendaciones apuntan a impedir el ingreso y la proliferación de roedores en viviendas y alrededores.
1. Evitar la presencia de roedores
- Sellar grietas y orificios en paredes, techos y cañerías.
- Mantener puertas y ventanas con burletes en buen estado.
- No acumular basura ni restos de comida.
- Guardar alimentos en recipientes herméticos.
2. Mantener el perímetro despejado
- Cortar el pasto y eliminar malezas en un radio de al menos 30 metros alrededor de la casa.
- Ubicar pilas de leña, materiales o huertas elevadas del suelo y alejadas de la vivienda.
El orden en el patio y el peridomicilio reduce notablemente la posibilidad de anidación.
3. Limpieza segura de espacios cerrados
Antes de ingresar a galpones, depósitos o viviendas que hayan permanecido cerradas, se recomienda:
- Ventilar durante al menos 30 minutos.
- Utilizar barbijo N95 y guantes.
- No barrer en seco ni levantar polvo.
- Humedecer las superficies con una solución de lavandina (una parte de hipoclorito de sodio por nueve de agua).
- Dejar actuar la solución al menos 30 minutos antes de limpiar.
Si se encuentra un roedor muerto, debe rociarse con desinfectante, manipularse con guantes y desecharse de forma segura. Nunca tocarlo directamente.
También se aconseja ventilar vehículos que hayan permanecido cerrados por tiempo prolongado antes de ponerlos en marcha.
Un llamado a la prevención permanente
En la Argentina, los casos suelen concentrarse en determinadas regiones del sur y el centro del país, pero el riesgo puede extenderse a otras zonas con presencia de roedores silvestres.
Más allá de los brotes estacionales, la clave está en sostener hábitos de higiene y control ambiental durante todo el año. La limpieza, la ventilación y el orden no solo mejoran la calidad de vida en el hogar, sino que también son una barrera concreta frente a enfermedades como el hantavirus.
Ante síntomas compatibles y antecedente de exposición a zonas de riesgo, la recomendación es no automedicarse y acudir de inmediato a un centro de salud. La detección temprana puede salvar vidas.
DENARIO