Desarticularon la banda narco de "La Dellisanta" en Puerta de Hierro: ocho detenidos, más de 4.500 dosis y un kiosco como fachada
Cayó la banda de “La Dellisanta” en Puerta de Hierro secuestraron más de 4 500 dosis de droga
La Policía bonaerense ejecutó cuatro allanamientos simultáneos en La Matanza y desmanteló una organización liderada por una mujer que cumplió 48 años hace dos días. El operativo dejó al descubierto una logística aceitada que operaba en pleno barrio de emergencia sin levantar sospechas.
La jefa de la banda cumplió 48 años el sábado. El lunes, la Policía bonaerense le dio un regalo que no esperaba: cuatro allanamientos simultáneos, ocho detenidos y el desmantelamiento de la organización narco que lideraba desde adentro del barrio de emergencia Puerta de Hierro, en La Matanza.
La mujer apodada "La Dellisanta" era, según fuentes policiales consultadas por Infobae, la cabeza visible de una red dedicada a la comercialización de drogas que operaba con una logística cuidadosamente armada para no llamar la atención en la zona. Kioscos de fachada, camionetas para la distribución, distintos puntos de venta y una cadena de fraccionamiento y empaque que funcionaba en viviendas del propio barrio. Un circuito cerrado, eficiente y, hasta este lunes, invisible para quienes no sabían dónde mirar.
La investigación que arrancó hace más de un año
El Departamento de Casos Especiales de la Policía bonaerense no llegó a Puerta de Hierro de un día para el otro. La investigación se inició en enero de 2025, cuando detectives identificaron que un kiosco ubicado dentro del barrio funcionaba como pantalla para la organización. Durante más de un año, los agentes construyeron el mapa completo de la banda: sus integrantes, sus roles, sus movimientos y sus puntos de operación.
El trabajo de inteligencia permitió establecer que la organización usaba dos camionetas —una Fiat Qubo y una Volkswagen Amarok— para distribuir la droga en distintos puntos del partido. No era improvisación: era una estructura con reparto de tareas claras, donde cada integrante tenía una función definida bajo las órdenes directas de "La Dellisanta".
Además del kiosco original, la investigación identificó otro comercio vinculado al rubro metalero y dos viviendas que la organización utilizaba para el narcomenudeo. Negocios legales como tapadera de un circuito ilegal: una metodología que las bandas narco perfeccionaron en los últimos años en los barrios populares del conurbano bonaerense.
El operativo y lo que dejó
Cuando llegó el momento de actuar, los procedimientos fueron contundentes. Cuatro allanamientos ejecutados de manera urgente con órdenes judiciales, que arrojaron un resultado que habla por sí solo:
4.585 dosis de droga secuestradas en total, entre las que se contaron 2.875 dosis de pasta base con un peso de 2.775 gramos, un trozo compacto adicional de 480 gramos de la misma sustancia, un bloque de 300 gramos de cocaína y 1.410 dosis de cocaína con un peso de 1.310 gramos. También se incautó material de fraccionamiento —cajas de papel glacé y esponja de metal, los insumos clásicos para el empaque de estupefacientes en el narcomenudeo— lo que confirma que el procesamiento de la droga se hacía dentro del propio barrio.
El armamento secuestrado incluyó una pistola Bersa Thunder calibre 380 con 63 municiones. El dinero en efectivo ascendió a $4.850.000. Y el equipamiento tecnológico —balanzas, teléfonos celulares, una CPU y una tablet— refuerza la imagen de una organización que no improvisaba: administraba.
En total, ocho personas fueron detenidas, entre ellas "La Dellisanta". A eso se suman cuatro aprehendidos adicionales —tres mujeres y un hombre— vinculados a la actividad ilícita. Las dos camionetas también fueron secuestradas.
El contexto que la nota policial no suele contar
Puerta de Hierro no es un nombre cualquiera en La Matanza. Es uno de los barrios de emergencia con mayor densidad poblacional del partido y con una historia de décadas de déficit habitacional, falta de infraestructura y presencia estatal intermitente. No es casual que las organizaciones narco encuentren en estos territorios el terreno fértil para instalarse: la precariedad estructural es, también, una condición que facilita la economía ilegal.
La banda de "La Dellisanta" no inventó nada nuevo. Reprodujo el modelo que se repite en decenas de barrios del conurbano: un comercio legal como fachada, la distribución atomizada en distintos puntos, la incorporación de vecinos del propio barrio a la cadena —muchas veces con pocas alternativas económicas reales— y una jefatura que opera desde adentro, con conocimiento del territorio y de sus dinámicas sociales.
Lo que sí resulta llamativo es el perfil de la líder. Una mujer de 48 años al frente de una organización narco con esta escala no es un dato menor en un mercado históricamente dominado por figuras masculinas. No es el primer caso —hay antecedentes en el conurbano y en otras provincias— pero sigue siendo una excepción que dice algo sobre cómo evolucionaron las estructuras del narcomenudeo en Argentina en la última década.
La investigación sigue
Las fuentes policiales fueron claras en un punto: el operativo del lunes no cierra el caso, lo abre. La investigación continúa para determinar el alcance completo de las operaciones de la banda y, fundamentalmente, si existen ramificaciones fuera de Puerta de Hierro. Una organización con este nivel de logística —dos vehículos, múltiples puntos de venta, una cadena de fraccionamiento propia— raramente opera de manera completamente aislada. La pregunta que los investigadores todavía están respondiendo es qué tan lejos llegaban los tentáculos de "La Dellisanta".
DENARIO