Miles de trabajadores en España que iniciaron su carrera profesional realizando prácticas no remuneradas o sin aportes previsionales ahora tienen una oportunidad concreta para mejorar su futura jubilación. Desde mediados de 2024, la Seguridad Social permite rescatar esos períodos y sumarlos como años cotizados a través de un convenio especial.

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Se trata de una medida que puede marcar una diferencia clave al momento de acceder a una pensión contributiva, especialmente para quienes hoy están cerca de la edad de retiro y necesitan completar años de aportes para alcanzar el mínimo exigido o mejorar el cálculo de su prestación.

Cómo funciona el convenio especial para recuperar años de cotización

El mecanismo se articula mediante la firma de un convenio especial con la Seguridad Social. A través de este sistema, los trabajadores pueden añadir hasta cinco años de aportes (1.825 días) correspondientes a prácticas formativas que no generaron cotización en su momento.

La medida alcanza a quienes realizaron prácticas antes de 2024 —o antes de noviembre de 2011 en determinados supuestos— y no tuvieron aportes registrados.

Entre los períodos que pueden recuperarse figuran:

  1. Prácticas universitarias para obtener títulos oficiales.
  2. Formación profesional no laboral.
  3. Enseñanzas artísticas superiores.
  4. Programas de investigación.

En términos generales, cualquier práctica formativa que no haya computado en el historial laboral podría ser incorporada, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por la normativa.

El plazo para acogerse al convenio especial se extiende hasta el 31 de diciembre de 2028, lo que abre una ventana de oportunidad de cuatro años para regularizar la situación.

Cuánto cuesta recuperar años de aportes

La incorporación de estos períodos no es automática ni gratuita. El trabajador debe abonar las cotizaciones correspondientes al tiempo que desea rescatar.

El costo varía según cada caso, pero las estimaciones indican que recuperar uno o dos años puede implicar un desembolso de entre 2.000 y 6.000 euros. En el caso de optar por el máximo de cinco años, el importe puede superar los 10.000 euros.

Sin embargo, la Seguridad Social permite fraccionar el pago en cuotas mensuales, lo que facilita la planificación financiera y evita tener que asumir todo el monto de una sola vez.

Desde el punto de vista económico, la decisión requiere hacer números: en muchos casos, el aumento en la pensión mensual puede compensar el desembolso inicial en pocos años de cobro.

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Integración de lagunas: otra herramienta para mejorar la jubilación

Además del convenio especial, existe otro mecanismo que puede beneficiar a quienes tuvieron interrupciones en su vida laboral: la llamada “integración de lagunas de cotización”, contemplada en el artículo 209.1.b de la Ley General de la Seguridad Social.

Este sistema no suma años para alcanzar el mínimo exigido, pero sí protege el cálculo de la pensión en los últimos 25 años (300 meses), que es el período que se utiliza para determinar la base reguladora.

Funciona de la siguiente manera:

  1. Los primeros 48 meses sin cotización se completan con el 100% de la base mínima vigente.
  2. A partir del mes 49, se integran con el 50% de esa base mínima.

Esto evita que los “baches” laborales reduzcan de forma drástica el importe final de la jubilación.

Quiénes quedan fuera del beneficio

La integración de lagunas se aplica principalmente a trabajadores del Régimen General. En cambio, los autónomos del RETA no cuentan con el mismo nivel de cobertura: si dejan de cotizar, esos períodos no se completan automáticamente.

Tampoco se aplica de forma plena a determinados colectivos, como el Sistema Especial Agrario por Cuenta Ajena ni, durante ciertos períodos transitorios, a empleados del hogar.

Una oportunidad clave antes de 2028

Para muchos trabajadores que encadenaron becas y prácticas en su juventud —algo habitual durante las décadas pasadas— esta medida representa una herramienta concreta para reforzar su jubilación futura.

En un contexto donde la sostenibilidad de los sistemas previsionales está bajo debate en toda Europa, la posibilidad de sumar hasta cinco años de aportes puede ser determinante para alcanzar el mínimo requerido o mejorar el monto mensual.

De cara a los próximos años, el consejo de los especialistas es claro: revisar el historial de cotización, calcular el impacto real en la pensión y evaluar si conviene adherirse al convenio antes de que venza el plazo en 2028.