En una reunión de Gabinete atravesada por la tensión política, el presidente Javier Milei salió a respaldar con firmeza a Manuel Adorni, en medio de las acusaciones y cuestionamientos sobre su patrimonio. El mandatario abrió el encuentro con un discurso de aproximadamente media hora y dejó un mensaje claro: no apartará a un funcionario que considera honesto por especulaciones electorales.

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“No voy a hacer lo que no es justo para ganar una elección” y “no voy a ejecutar a una persona honesta y laburante”, sostuvo Milei ante todos los ministros, según reconstruyeron fuentes oficiales. La frase fue leída como una ratificación explícita de Adorni en el cargo.

Una señal política en medio de la crisis

La reunión, que comenzó pasadas las 14 en la Casa Rosada, se desarrolló bajo el impacto de la controversia generada por el patrimonio del ministro coordinador. Sin embargo, Adorni condujo el encuentro con normalidad y avanzó incluso en la exposición del plan de gestión 2026/2027, lo que fue interpretado como una señal de continuidad dentro del esquema oficial.

El respaldo presidencial no fue aislado. Durante la jornada, Milei y su hermana y secretaria general, Karina Milei, acompañaron públicamente a Adorni en distintas actividades oficiales, incluyendo anuncios de gestión y una visita a la planta de Mercedes-Benz en Zárate. Además, el jefe de Estado replicó mensajes de apoyo en redes sociales y cuestionó al periodismo por difundir las denuncias.

Bullrich marcó diferencias

La tensión interna quedó expuesta por la postura de Patricia Bullrich, quien días atrás había pedido públicamente que Adorni presentara “de inmediato” su declaración jurada para despejar dudas.

Durante la reunión, y ya sin la presencia del Presidente en la sala, Bullrich tomó la palabra y planteó que el Gobierno enfrenta un problema de percepción pública vinculado a “la corrupción y la economía”, un diagnóstico que evidencia preocupación por el impacto político del escándalo.

El planteo fue leído por algunos sectores como una señal de incomodidad dentro del oficialismo, en un contexto donde el Gobierno intenta sostener su discurso de transparencia y lucha contra la casta política.

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Quiénes participaron del encuentro

En la mesa estuvieron figuras clave del oficialismo como el asesor presidencial Santiago Caputo, el ministro de Economía Luis Caputo, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem, la ministra de Capital Humano Sandra Pettovello, el titular del Banco Central Santiago Bausili, el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, además de responsables de Interior, Justicia, Defensa, Salud y otros organismos estratégicos.

A diferencia de otras reuniones, esta vez trascendieron detalles del encuentro, como su duración —dos horas y media— y el orden de las exposiciones, algo poco habitual en una gestión que suele mantener hermetismo absoluto.

El trasfondo político

El respaldo de Milei a Adorni no sólo apunta a cerrar filas internas, sino también a enviar un mensaje hacia afuera: evitar mostrar debilidad frente a denuncias en un año de alto voltaje político.

En clave electoral, la decisión implica asumir el costo de sostener a un funcionario cuestionado bajo el argumento de que no existen pruebas concluyentes en su contra. Para el Presidente, apartarlo sería ceder ante presiones políticas y mediáticas.

El desafío ahora pasa por cómo impacta esta polémica en la opinión pública, en un contexto donde la agenda económica sigue siendo prioritaria pero la cuestión ética y la transparencia pueden erosionar la narrativa oficial.

Por lo pronto, el Gobierno eligió mostrar cohesión interna, aunque las diferencias y matices dentro del Gabinete quedaron expuestos en una de las reuniones más delicadas desde el inicio de la gestión.