Falló contra los trabajadores y recibió un guiño exprés del Gobierno
CGT en tribunales, reforma laboral
Tras avalar la vigencia de la reforma laboral, el Ejecutivo activó el trámite para que el juez Víctor Pesino continúe en la Cámara del Trabajo pese a haber cumplido los 75 años.
En cuestión de horas, un fallo judicial y una decisión política quedaron enlazados en el centro de la escena. Luego de que la Cámara Nacional del Trabajo reactivara más de 80 artículos de la reforma laboral —una resolución celebrada por el presidente Javier Milei— el Ministerio de Justicia puso en marcha el mecanismo para extender la permanencia del juez Víctor Arturo Pesino en su cargo, aun cuando ya alcanzó el límite etario de 75 años.
La secuencia no pasó inadvertida en el mundo sindical ni en los pasillos de Tribunales. Pesino, junto a la magistrada María Dora González, dejó sin efecto la cautelar que había dictado el juez Raúl Ojeda, la cual suspendía la aplicación de artículos centrales de la llamada Ley de Modernización Laboral. Esa decisión permitió que la reforma volviera a regir de manera plena, impactando en temas sensibles como indemnizaciones, banco de horas y modalidades de contratación.
Un trámite acelerado y una señal política
Horas después del fallo, el Ejecutivo publicó en el Boletín Oficial el inicio del procedimiento para que Pesino continúe cinco años más en la Cámara. El mecanismo requiere acuerdo del Senado y habilita, durante cinco días hábiles, la presentación de adhesiones o impugnaciones.
En términos formales, la decisión no viola ninguna norma: la Constitución prevé que los jueces puedan ser designados nuevamente tras cumplir 75 años, siempre con aval del Poder Ejecutivo y del Senado. Sin embargo, en el ámbito judicial reconocen que no es habitual que el trámite se active con tanta inmediatez luego de una resolución de alto impacto político y económico.
Para sectores sindicales, la coincidencia temporal envía un mensaje claro. La Confederación General del Trabajo (CGT) sostuvo que “la Sala VIII ha optado claramente en contra del trabajador” y cuestionó que se haya dejado sin efecto una cautelar antes de que se resolviera el fondo de la cuestión.
Debate jurídico y doctrina de la Corte
Otro punto que genera controversia es el alcance de la decisión. Diversas voces sostienen que al suspender la cautelar se altera la naturaleza provisoria de este tipo de medidas, cuyo objetivo es mantener el statu quo hasta que haya sentencia definitiva.
La CGT también advirtió que los camaristas podrían haberse apartado de la doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que históricamente reconoció al trabajador como sujeto de tutela preferente. Incluso mencionaron el artículo 89 de la Ley 27.802, que establece límites para que tribunales inferiores se aparten de la jurisprudencia del máximo tribunal.
Más allá de la discusión técnica, el trasfondo es político: la reforma laboral es uno de los pilares del programa económico del Gobierno, que busca flexibilizar condiciones de contratación bajo el argumento de fomentar la creación de empleo formal y reducir litigiosidad.
El Senado, próximo escenario
Pesino deberá defender ahora su pliego ante el Senado, en un trámite que no siempre resulta automático. Un antecedente reciente es el de Carlos Mahiques, quien también gestionó su continuidad tras cumplir la edad límite.
En paralelo, el Ministerio de Justicia inició el procedimiento para extender la permanencia de otros magistrados, como el juez federal sanjuanino Leopoldo Jorge Rago Gallo. Distinto es el caso de Martín Irurzun, integrante de la Cámara Federal porteña, quien alcanzará los 75 años en los próximos meses y cuya continuidad aún no fue definida oficialmente.
Reforma laboral, Justicia y equilibrio de poderes
El episodio reabre una discusión más amplia: ¿hasta qué punto la independencia judicial queda bajo sospecha cuando decisiones clave coinciden con beneficios institucionales para quienes las firman?
Para el Gobierno, la reforma laboral apunta a modernizar el mercado de trabajo y reducir costos que, según sostiene, desalientan la inversión. Para los sindicatos y sectores opositores, la reactivación de esos artículos implica un retroceso en derechos históricos.
En medio de ese debate, la continuidad de Pesino se convierte en un símbolo de la tensión entre política y Justicia. El Senado tendrá la última palabra, pero el episodio ya dejó instalada una pregunta que excede a un solo juez: cómo garantizar transparencia y equilibrio en decisiones que impactan directamente en el mundo del trabajo y en la calidad institucional del país.
DENARIO