Impuesto a las Ganancias: qué salarios empiezan a pagar tras los aumentos de mayo 2026
Impuesto a las Ganancias
Las subas acordadas en Comercio y para encargados de edificios reabren la duda sobre quiénes quedan alcanzados por el tributo en mayo 2026.
Las últimas paritarias volvieron a mover el amperímetro de los sueldos y, con ello, reapareció una pregunta recurrente entre los trabajadores: ¿me empieza a descontar Impuesto a las Ganancias?
Con los nuevos valores fijados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), los mínimos para quedar alcanzado por el tributo se actualizaron y dependen de la situación familiar. En mayo de 2026, un trabajador soltero sin hijos comienza a tributar si su sueldo bruto supera los $2.998.725 mensuales (equivalente a un neto cercano a $2.488.942). Para quienes tienen cargas de familia, el piso se eleva: en el caso de un casado con dos hijos, el umbral asciende a $3.300.726 netos.
Comercio: aumentos moderados y lejos del mínimo
En el sector mercantil, el acuerdo salarial firmado a fines de marzo prevé un incremento del 5% para el trimestre abril-junio, distribuido en tramos mensuales, además de una suma fija de $20.000 y la continuidad de montos no remunerativos previos por $100.000.
Aun con estas mejoras, los básicos de convenio —que en la mayoría de las categorías rondan apenas por encima del millón de pesos— quedan muy por debajo del piso de Ganancias. Incluso sumando los $120.000 de adicionales fijos, la mayoría de los empleados de comercio no alcanzan los niveles necesarios para tributar.
El impacto podría sentirse únicamente en casos puntuales: trabajadores con muchos años de antigüedad, cargos jerárquicos o con una carga significativa de horas extras y adicionales. Esos conceptos —presentismo, antigüedad, aguinaldo, vacaciones y horas extra— sí integran la base de cálculo del impuesto y pueden empujar el salario bruto hacia el umbral.
Desde una mirada económica, esto confirma una tendencia: pese a los ajustes paritarios, amplios sectores del empleo formal siguen lejos de los niveles salariales que activan el tributo, lo que también refleja la pérdida de poder adquisitivo acumulada en los últimos años.
Encargados de edificios: más cerca del límite
El escenario es distinto para los encargados de edificios. Aunque el salario básico de abril 2026 —según la escala vigente— se ubica entre $833.000 y casi $1.000.000 para las categorías con vivienda, la estructura salarial del sector incluye múltiples adicionales que elevan considerablemente el ingreso bruto.
A la suba del 2% sobre marzo se suma un bono remunerativo de $100.000, además de plus por antigüedad, retiro de residuos, limpieza de cocheras y jardines, y el adicional por zona desfavorable en determinadas regiones del país, que puede representar un 50% extra. En edificios de categoría alta o con múltiples servicios, estos conceptos incrementan de forma sustancial el recibo final.
Por eso, aunque el básico quede lejos del mínimo no imponible, el salario bruto total puede acercarse —o incluso superar— el piso establecido por ARCA, especialmente en el caso de encargados sin vivienda, cuyos sueldos de base ya superan el millón de pesos.
Este efecto no solo impacta en el trabajador, sino también en las expensas: al tratarse de conceptos remunerativos, cualquier incremento se traslada directamente a los costos que afrontan los consorcios.
Un impuesto que vuelve al centro del debate
El Impuesto a las Ganancias aplicado a los salarios fue, en los últimos años, uno de los ejes de mayor discusión política y sindical en la Argentina. Cada actualización de escalas reconfigura el universo de contribuyentes y reaviva el reclamo por una reforma integral.
En mayo de 2026, el mapa muestra una diferencia clara: mientras que en Comercio el tributo alcanza a una minoría muy específica, en el sector de encargados de edificios el peso de los adicionales puede marcar la diferencia.
La clave para cada trabajador está en observar el salario bruto total y no solo el básico de convenio. Allí, en los detalles del recibo, se define si el aumento paritario se transforma en un alivio real o en una suba que termina parcialmente absorbida por el impuesto.
DENARIO